Ser más ecoeficiente y ahorrar energía en la cocina es posible con pequeños cambios de hábitos que además de ayudar al planeta nos ayudarán a ahorrar dinero. Y es que con la entrada en vigor de las nuevas tarifas de la luz, ahorrar energía en la cocina se ha convertido en imprescindible si no queremos tener un susto en la factura. Por ello en este artículo queremos daros unos consejos básicos para consumir menos.

Cómo ahorrar energía con los electrodomésticos

Hay muchas maneras de ahorrar energía en la cocina, pero en este caso nos centraremos en evitar el derroche de energía de los electrodomésticos, porque cada gesto cuenta.

¿Sabíais que entre el 20% y el 60% del consumo total de energía de una casa proviene de los electrodomésticos? La nevera, la vitrocerámica, el horno, el lavavajillas, la lavadora… los electrodomésticos de la cocina son indispensables y la mayoría no sabríamos vivir sin, pero ¿cómo podemos usarlos de forma más eficiente y sostenible?

La nevera

Ahorrar energía en la cocina con la nevera

Empezamos por la nevera, porque, según el Instituto para la Diversificación de Ahorro y Energía (IDAE), es el electrodoméstico que más consume en la cocina (el 30% del consumo global).

Es muy importante adaptar la temperatura de la nevera dependiendo de la época del año: cuando haga calor, baja la temperatura, y al revés cuando haga frío. La temperatura ideal para la nevera está entre 3 y 5 grados centígrados y la del congelador, entre -18 y -15.

Uno de los gestos que marcan la diferencia es evitar abrir la nevera de forma innecesaria. Cuantas más veces se abre, más escarcha se produce, y sólo con una formación de 5 milímetros de espesor el consumo energético aumenta un 30%.
Procurad mantener la puerta abierta el menor tiempo posible. Al abrirla pierde frío interior y el motor tiene que hacer un esfuerzo extra para volver a la temperatura óptima.

En la medida de lo posible evitad poner alimentos calientes en la nevera, porque esto hace que «trabaje» más para enfriar.

También se recomienda mantener limpia la parte posterior de la nevera, ya que si está sucia, el consumo energético aumentará, y tampoco olvidemos las gomas de la puerta, que son las responsables de que el frío no se escape.

La vitrocerámica o inducción

Ahorrar energía con la vitrocerámica o inducción

Las placas de inducción son más rápidas y eficientes que las vitrocerámicas convencionales: consumen un 20% menos de electricidad. Si tenéis cocina eléctrica (no de inducción) podéis aprovechar el calor residual apagando el fuego cinco minutos antes de acabar de cocinar.

El tamaño del fuego y de las ollas y sartenes también es importante, cuando cocinéis usad el adecuado para aprovechar toda la energía: el recipiente debe tener uno o dos centímetros de diámetro más que la superficie del fuego (no uséis la placa más grande para calentar la cazuela más pequeña). Además, lo mejor para conservar el calor es utilizar tapas en las ollas o cazuelas, tanto durante como después de la elaboración.

El horno y el microondas

Ahorrar energía en la cocina con el horno y el microondas

El horno es otro de los elementos que más consume de la cocina, si tenéis que utilizarlo hacedlo con grandes cantidades de comida y no para descongelar o calentar.

Para calentar comida ya preparada se recomienda el microondas. Para sacarle partido, es mejor usar recipientes de vidrio y cortar los alimentos en trozos para que el proceso sea más rápido. Según el IDAE, usar el microondas en lugar de un horno eléctrico convencional supone un ahorro aproximado de entre el 60% y el 70%.

En caso de que uséis el horno, es importante no ir abriendo la puerta innecesariamente. Cada vez que la abrís se escapa alrededor de un 20% del calor generado y necesitará mucha más energía para recuperar esta pérdida.

Los hornos de convección consumen la mitad y cocinan mejor que los antiguos. No precalientéis demasiado tiempo y apagadlo antes de que termine la cocción (5 o 10 minutos) para aprovechar el calor residual. Un horno aislado con doble o triple cristal consume un 50% menos que uno clásico.

Y para ser aún más eficientes, hornead varios platos a la vez. Hoy en día hay hornos que permiten cocinar hasta 4 platos a la vez, como los hornos Neff con Circotherm (ver artículo Cocina 4 platos a la vez con los hornos Neff con CircoTherm).

El lavavajillas

Ahorrar energía en la cocina con el lavavajillas

Llenar completamente el lavavajillas y usar los programas eco puede marcar la diferencia en el ahorro de electricidad y agua de este electrodoméstico, ya que la mayor parte del consumo es debido al calentamiento del agua en el proceso de lavado. Usar el programa económico (50-55 °C) en lugar del normal (a 65 °C) gasta un 40% menos de energía.

Tened en cuenta que lavando los platos a mano consumimos hasta un 60% más de agua que si ponemos el lavavajillas.

Lavadoras y secadoras

Ahorrar energía en la cocina con lavadoras y secadoras

En el momento de hacer la colada, aseguraros de aprovechar al máximo la capacidad de la lavadora. Si no la llenáis, utilizad programas de media carga y de baja temperatura que no superen los 40 grados (si no es que tengas la ropa muy sucia).

Los programas a baja temperatura consumen menos energía, ya que calentar el agua supone un incremento extra en el proceso de lavado. Es factible separar la ropa por colores y suciedad para poder usar el programa más frío posible.

Y en el caso de las secadoras, limitar su uso también nos permitirá ahorrar mucha energía: no es necesario secar al máximo la ropa que luego se tiene que planchar.

Grifería para no desperdiciar agua y energía

Grifería para no desperdiciar agua y energía

Tener una cocina más eficiente, ecológica y respetuosa con el medio ambiente también pasa por evitar hábitos derrochadores en el consumo de agua. Ante los grifos tradicionales que inconscientemente abrimos al máximo, existen grifos con limitador de caudal que pueden ahorrar hasta 4 litros por minuto.

Los nuevos grifos del mercado usan última tecnología con formas más sofisticadas y prácticas para evitar encender la caldera de manera innecesaria, como el sistema de apertura en frío.

El agua es un bien preciado y escaso y por eso hay que economizar su uso. Para conseguir una disminución del consumo también se pueden colocar grifos con menor flujo de agua o integrar aireadores.

Iluminar la cocina con luces LED

Iluminar la cocina con luces led

Otra de las opciones fáciles y eficaces para ahorrar energía en la cocina es instalar sistemas de iluminación LED, que tienen un precio más elevado, pero ahorran hasta un 85% de energía (tienen una larga vida útil, que puede llegar a los 20 años).

Las luces leds se encienden de forma instantánea, son altamente eficientes, de bajo consumo y ofrecen más calidad de luz con diversas posibilidades cromáticas. Además de la iluminación general de la cocina, podemos dotar a cada zona de su propia luz: encimera, cajones, armarios, vitrinas…

Escogiendo el tono adecuado de luz LED conseguiréis una iluminación eficiente en todos los sentidos.

 

Finalmente, si tenéis que reformar la cocina, optad por electrodomésticos con la etiqueta energética más eficiente posible (A). Tienen un coste más elevado pero la inversión se rentabiliza en poco tiempo: pueden llegar a consumir un 50% menos que un aparato con etiqueta G (la clase menos eficiente).

Y recordad que muchos electrodomésticos continúan consumiendo en modo stand by, cuando no los utilizéis, apagadlos.

Si aplicáis estos sencillos consejos, conseguiréis una cocina más eficiente y podréis empezar a notar el ahorro. Y si necesitáis que os asesoremos, podéis contactar con nosotros.

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