Los 6 suelos de cocina más polivalentes del mercado

Hoy en día a la hora de elegir los suelos de cocina las posibilidades son casi infinitas. Por eso en este artículo os queremos dar unas pinceladas sobre los 6 suelos de cocina más polivalentes del mercado.

Cuando tenemos que reformar una cocina, es importante optar por un material resistente, antideslizante, fácil de limpiar y que no necesite mantenimiento, porque el suelo de la cocina debe superar numerosos desafíos: humedad, restos de comida, caídas de utensilios y objetos, pisadas… Marcas como Keraben, Living Ceramics, Quick-Step o Parador ofrecen un abanico de alternativas para suelos y pavimentos de cocina de alta durabilidad.

Además, cada vez es más habitual abrir la cocina a otras estancias, como el comedor, por lo que en estos casos podemos buscar la continuidad visual del suelo o una transición armónica entre las diferentes zonas.

 

Los 6 suelos de cocina más polivalentes del mercado

Si os preguntáis cuál es el mejor suelo para la cocina, no hay una respuesta única. Depende de nuestras necesidades, espacio y gustos. Aquí os presentamos algunos de los pavimentos principales: suelos porcelánicos, suelos laminados, suelos de madera, de microcemento, de vinilo y de linóleo.

Suelos porcelánicos para cocina

Los pavimentos porcelánicos siguen siendo la opción más común, por su facilidad de limpieza, durabilidad y resistencia. Es un material de una categoría superior en comparación con suelos de gres, cerámica o baldosa (que se pueden dañar con cierta facilidad). La base es una baldosa cerámica prensada en seco, con muy baja absorción de agua y una elevada resistencia mecánica.

Es un suelo compacto, no se raya con facilidad y dura muchos años con poco gasto de mantenimiento. Se comercializa en múltiples acabados y texturas, incluso en gamas que imitan otros materiales, como por ejemplo la madera.

Además, una de las últimas tendencias es utilizar grandes formatos que, con un menor impacto de la junta, ofrecen mayor sensación de suelo continuo y ayudan a ampliar visualmente el espacio.

Suelos laminados para cocina

Resistencia y funcionalidad son dos de las características más destacables de los suelos laminados para cocina. Este material resiste arañazos y manchas, además, es muy fácil de limpiar. Es una buena alternativa a los suelos de madera, ya que ofrece acabados bastante similares en una gran variedad de estilos y a un precio más económico.

Los suelos laminados se fabrican con varias láminas pegadas y prensadas que ofrecen una apariencia similar a la de la madera. Incluso hay suelos laminados hidrófugos con juntas selladas que ofrecen superficies continuas limpias, con acabados muy realistas y una limpieza sencilla con jabones neutros.

Una de las desventajas del laminado es que no está hecho para luchar con la humedad; por tanto, se debe secar inmediatamente cualquier líquido que cae. A diferencia de la madera, que se puede renovar varias veces y seguirá luciendo como nueva, el suelo laminado es muy difícil de reparar, aunque se trate de pequeños parches.

Suelos de madera para cocina

Ningún pavimento iguala la calidez y capacidad para crear ambientes acogedores, cómodos y agradables de los suelos de madera. La madera nunca pasa de moda y se adapta a diferentes estilos. Al ser un material natural, cada suelo es único e irrepetible, con sus propias vetas, nudos y dibujos. Además, es renovable, reciclable, sólido y duradero.

Pero una cocina con suelo de madera también tiene inconvenientes. Es un material sensible a la humedad, y es vulnerable a golpes, arañazos, zonas desgastadas y marcas del día a día. Eso sí, es posible pulirlo para repararlo.

Al igual que el microcemento y los laminados, el parquet para cocina es una solución muy adecuada cuando esta estancia se abre al comedor y queremos crear continuidad visual entre los dos ambientes. Hay versiones tratadas con barnices ultrarresistentes que, además, ofrecen la posibilidad de restaurarse, por lo que se alarga su vida útil.

Suelos de cuina de microcemento

El microcemento se ha convertido en una opción estética y funcional que permite múltiples posibilidades creativas, ya que mediante pigmentos que se aplican a la fórmula se pueden obtener un gran número de colores y matices.

Se puede aplicar sobre superficies ya construidas y se consigue un suelo continuo y sin juntas, de aspecto industrial y minimalista. Limpiarlo es cómodo y sencillo, funciona muy bien con suelo radiante y es resistente al agua, al fuego y a los impactos.

El inconveniente es la resistencia, ya que la fina capa de microcemento, a pesar de ser una superficie lisa que facilita la limpieza, se presenta como un material frágil. Otro problema es la dificultad de aplicación: un inadecuado tratamiento previo de la base puede provocar manchas de humedades y una mala instalación podría llegar a producir fisuras. El suelo de microcemento tampoco es recomendable para cocinas pequeñas.

Suelos de vinilo para cocinas

El vinilo es una de las soluciones para suelos de cocina más versátiles, resistentes y económicas. Es un material sintético (PVC) y prácticamente impermeable a las manchas, daños y problemas de agua. Se limpia fácilmente, no se agrieta y tolera la humedad.

Los suelos de vinilo para cocinas están disponibles en una amplia variedad de diseños, texturas y acabados. Este material ha evolucionado mucho gracias a las nuevas tecnologías. Si hace unos años tenía una imagen de escasa calidad, últimamente se está situando entre los materiales de moda por su versatilidad y durabilidad. Hay suelos vinílicos de diferentes grados de dureza y resistencia.

El precio es uno de sus principales ventajas y es posible aplicarlos sobre un suelo existente. El principal inconveniente es que, si el adhesivo no se aplica bien, con el tiempo tiende a levantarse. No es aconsejable para suelos con calefacción radiante, y el vinilo se puede decolorar con el paso del tiempo, si está expuesto al sol. Por regla general, se empieza a desgastar después de unos diez años de uso activo en una cocina.

Suelos de linóleo para cocina

El linóleo es un material que fue muy popular en las cocinas de hace 50 años y que ha vuelto a ponerse de moda en la versión más resistente, conocida como inlaid.

Los suelos de linóleo se diferencian de los vinílicos en su composición, que es natural y biodegradable, ya que están hechos con materiales como aceite de linaza, harina de madera reciclada o polvo de corcho.

El linóleo es ecológico, fácil de limpiar y de mantener. Destaca por su carácter antiestático y por su fácil instalación, y puede durar más de 40 años. El inconveniente es que no es muy resistente a las inundaciones, aunque tolera perfectamente la limpieza y humedad habitual en la cocina. Algunos tipos de suelos de linóleo pueden requerir un encerado diario, lo que repercute en un mayor mantenimiento.

En definitiva, elegir el suelo perfecto para la cocina es una decisión difícil. Esperamos que estas pequeñas pinceladas os hayan sido útiles. Pensad que no es lo mismo un vinilo que un microcemento o un laminado de madera. Por ello, es importante valorar diferentes opciones para encontrar un material resistente a la humedad, la grasa y las manchas, pero que también se ajuste al estilo de decoración. Dejad el proyecto en manos de un especialista en reformas de cocina, seguro que podrá aconsejaros la mejor opción.

En Rupérez Interiors somos especialistas en reformas integrales de cocinas. Si queréis que os preparemos un proyecto a medida, garantizando un suelo práctico, cómodo y óptimo, sólo tenéis que contactar con nosotros.

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