¿Es posible vivir con menos plástico en la cocina? En este artículo os ofrecemos 6 consejos prácticos para minimizar el uso de plásticos y ayudar al medio ambiente. Consejos sencillos que os ayudarán a reducir la huella de carbono y a vivir en un planeta más sostenible.

Y es que la situación de emergencia climática que vivimos hace necesario adquirir compromisos medioambientales no sólo a nivel internacional sino también a nivel personal. Si todos ponemos nuestro granito de arena, podemos contribuir a limitar los efectos del calentamiento global. ¡Porque los pequeños cambios son poderosos!

El consumo de plástico en la cocina

La cocina es una de las estancias de casa que más residuos genera y donde utilizamos más plástico: botellas, vasos, cuencos, cubiertos, envases de poliestireno para alimentos, pajitas para beber, envoltorios de productos congelados, etc.

Estos plásticos, según cálculos de la Unión Europea, representan cerca del 70% de los desechos que contaminan las aguas de los mares y océanos. Se calcula que el impacto negativo del plástico que lanzamos ahora afectará tres generaciones más, como mínimo. Por este motivo es crucial tomar medidas para reducir el consumo de plástico.

Pero tampoco es necesario que ahora nos volvamos locos y nos deshagamos de todo el plástico de la cocina de una sola vez. Hay que aprovechar la vida útil de los productos e ir reemplazándolos cuando se rompen. Reducir el plástico en la cocina es un proceso gradual.

Consejos para reducir el plástico en la cocina

¿Os habéis planteado comprar el embutido en fiambreras? ¿Utilizar botellas reutilizables de vidrio o de acero inoxidable? ¿Usar bolsas de tela reutilizables? Si os hacéis algunas de estas preguntas pero no sabéis por dónde empezar, os damos 6 consejos prácticos para ayudaros a reducir el plástico en la cocina.

1. Usad utensilios y cubiertos de metal o de madera

Esto no sólo ayuda al medio ambiente, sino que asegura que las toxinas plásticas no tengan acceso a los alimentos.

2. Comprad productos a granel y evitad los sobreenvases

Es más barato, ecológico y responsable. Cada vez más establecimientos (incluso supermercados) ofrecen venta a granel de arroz, pasta, legumbres, frutos secos, cereales…

3. Limitad los alimentos con recipiente de plástico

No compréis productos en bolsas o mallas de plástico. La fruta, por ejemplo, ya tiene la piel como protector natural, no necesita un empaquetaje de plástico. Si queréis encontrar productos frescos sin envases plásticos, podéis ir a comprar en el mercado: pan, huevos, carne, pescado…

4. Adquirid productos de proximidad

El transporte no sólo supone generar emisiones de CO2, sino que también genera embalajes innecesarios. Los productos de proximidad serán más frescos, tendrán una huella de CO2 menor y además favoreceréis la economía local.

5. Evitad comprar agua embotellada

El consumo de agua embotellada produce un millón y medio de toneladas de residuos plásticos al año. Sustituyendo la compra de botellas por agua del grifo filtrada contribuimos a reducir esta cifra.

En Rupérez Interiors disponemos del innovador sistema Aqadrink, que además de eliminar mal gusto y malos olores aporta una parte esencial de magnesio al cuerpo, y toda el agua que pasa por el filtro se aprovecha (no como en otros sistemas de osmosis). ¡Incluso lo podemos instalar debajo del fregadero con un mueble de cajones!

6. Reutilizad las bolsas

La reutilización de bolsas es un hábito que cada vez tenemos más incorporado. El motivo principal es que, desde hace ya algún tiempo, los supermercados y grandes superficies cobran por las bolsas de plástico. Lo ideal es usar bolsas de tela o de otros materiales reciclables, capazos o cestas.

En definitiva, aunque la tarea de reducir el plástico en la cocina, y en nuestra vida diaria en general, no es fácil, siempre podemos intentar encontrar alternativas más sostenibles para limitar, al menos, la cantidad de plásticos que generamos. Nos sobran motivos para salvar el planeta.

Si necesitáis que os asesoramos, podéis contactar con nosotros

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