La cocina suele ser el espacio con más ajetreo de la casa, por eso en los proyectos de diseño y distribución de cocinas hay que tener en cuenta no sólo la estética sino también el estilo de vida y las necesidades concretas de cada familia.

Evidentemente el estilo, los colores y los acabados son decisiones importantes a la hora de diseñar una cocina, pero lo que realmente establecerá las bases del desarrollo del proyecto es la disposición del mobiliario de cocina.

¿Como distribuir una cocina?

Si estáis pensando en una reforma integral, lo primero que os tenéis que preguntar es cómo distribuir la cocina. Porque una adecuada distribución es imprescindible si queréis que resulte práctica y funcional.

Factores como el espacio disponible (si es cuadrado, alargado, estrecho…) o el uso que queráis darle (si cocináis poco o mucho) determinarán la distribución de la cocina. Además, para tomar la mejor decisión, es recomendable tener presente tres zonas clave: la de cocción (placa, horno, microondas), la de aguas (pica y lavaplatos) y la de almacenamiento (nevera, congelador y despensa). Si el espacio lo permite, establecer estas zonas en triángulo ayuda a conseguir una estancia cómoda y funcional.

Pero, ¿cuáles son los principales tipos de distribución de cocinas? A continuación, los analizamos brevemente.

Seis diseños para la distribución de cocinas

Vamos a ver ventajas e inconvenientes de los seis diseños más habituales para la distribución de cocinas: en L, en U, en paralelo, en línea, con isla y con península.

Cocinas en L

Las cocinas en L son las más comunes en cocinas familiares y de concepto abierto. Se pueden adaptar tanto a espacios grandes como reducidos. Los muebles y electrodomésticos se agrupan en dos paredes que forman un ángulo recto: la zona de cocción y de aguas quedan en el centro y la zona de almacenamiento y refrigeración, en las esquinas. Es cómoda para trabajar y se puede poner una mesa y sillas para comer.

Cocinas en U

Las cocinas en U aprovechan el espacio de tres paredes al máximo, sobre todo cuando es cuadrado, pero no son muy recomendables en espacios pequeños. Garantiza distancias más cortas entre las tres zonas clave de la cocina y ofrece mucho espacio para áreas de trabajo y de almacenamiento, además podemos convertir uno de los lados en barra de desayunos o para comer, si tenemos una cocina abierta.

Cocinas en paralelo

Las cocinas en paralelo son la opción de muchos cocineros profesionales, ya que permiten trabajar en dos líneas de trabajo, una delante de la otra. Para garantizar libertad de movimientos, la distancia entre las dos líneas de muebles debe ser de al menos 1,20 m. Es recomendable que la zona de cocción y de aguas se sitúen en la misma línea. Es un diseño que se adapta muy bien a los espacios alargados o rectangulares.

Cocinas en línea

Las cocinas en línea son una solución sencilla y práctica para espacios alargados y estrechos. Son cocinas rectas, sin esquinas, donde el triángulo de trabajo se concentra de forma lineal en una sola pared, manteniendo una distancia de unos 60 cm entre las diferentes áreas. En general, la zona de aguas y cocción se sitúan en medio, con el almacenamiento y la refrigeración a la derecha o la izquierda. Con los muebles adecuados, ofrece un resultado equilibrado y minimalista.

Cocinas con isla

Las cocinas con isla son las que más espacio necesitan. Es la estrella en cocinas abiertas, ideal para integrar la cocina y el salón en un solo ambiente. La colocación de una isla puede servir como elemento funcional, decorativo y separador. La isla permite la colocación del fregadero o de la zona de cocción y ofrece una zona extra de trabajo. Si es lo suficientemente grande, se puede utilizar como mesa para comer con sillas o taburetes.

Cocinas con península

Las cocinas con península son similares a una isla, pero en este caso las áreas de trabajo se conectan en alguno de los extremos con el resto del mobiliario o con una pared. Son muy habituales en espacios abiertos, donde este tipo de composición ayuda a delimitar la cocina separando ambientes. Si deseáis una isla pero no tenéis espacio suficiente, podéis optar por una cocina con península.

En definitiva, no hay espacio pequeño o incómodo, sino ¡espacio mal distribuido! En este sentido tampoco existe una distribución ideal de cocinas, sino que debe adaptarse a cada hogar y a los que la habitan. Es por ello que en Rupérez Interiors nos gusta conocer a nuestros clientes y sus necesidades, porque sólo así podremos diseñar una cocina a medida, funcional y para disfrutar.

Si estáis pensando en hacer reformas en casa y necesitáis ayuda para escoger la mejor distribución para la cocina, os asesoraremos sobre qué diseño se adapta mejor.

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